Oficina de Atencion al Peregrino
en el Ayto. de Najera.
Horario: de 9:00 a 14:00
Telefono: 941 363616
"Si necesitas informacion nuestra ciudad, de los proximos albergues,
de autobuses, trenes, etc...de todos los servicios que te podemos ofrecer
en Nájera, si necesitas que te acompañen al Centro de Salud, o a cualquier lugar de
nuestra ciudad, te atenderemos amablemente"
En el mapa, pulse sobre la localidad
de la que desee más información.
El Camino de Santiago en La Rioja cuenta con tres
etapas de dificultad media. El trayecto total desde
Logroño hasta Grañon son 56,4 Km, de
los cuales muchos son por asfalto. Las distintas etapas
se encuentran detalladas por pueblos y kilómetros.
Son tres los pueblos principales: Logroño,
Nájera y Santo Domingo de la Calzada.
DE LOGROÑO A NÁJERA
La Rioja se abre ante los pies del peregrino,
lo que significa llanuras onduladas, valles fértiles
intensamente cultivados, pueblos bien surtidos de
servicios y por desgracia demasiados tramos por
asfalto.
El primero de ellos, a la salida de Logroño,
una hora larga soportando el vendaval de los camiones,
hará reflexionar al peregrino sobre el presupuesto
invertido en cosas superfluas durante el Camino,
cuando lo único que quiere es un sitio seguro
por el que andar.
La jornada, aunque puede parecer larga y con un
solo pueblo en medio, Navarrete, resulta amena por
la travesía del parque de la Grajera, zona
arbolada en torno a un pantano artificial, y más
tarde, la subida al alto de San Antón, un
remanso de saledad sobre la traza original del Camino,
condición que delatan las ruinas del convento
de antonianos que existió en este lugar.
Abajo se ofrece ya, espléndido, el Valle
del Najerilla.
DE NÁJERA A SANTO DOMINGO DE LA CALZADA
La que sin duda es la etapa más atractiva
del camino de la Rioja ofrece al peregrino una jornada
sin apenas asfalto y la posibilidad de sumergirse
en uno de los lugares más míticos
de la ruta: Santo Domingo de la Calzada.
El pueblo que debe su nombre y existencia, a partes
iguales, a la Ruta Jacobea y a uno de sus benefactoras
Santo Domingo, espera al final de casi cinco horas
de marcha por campos alomados y buenas pistas agrícolas,
paralelas pero siempre ajenas, a la nacional.
La ruta sólo atraviesa una localidad con
servicios, Azofra, por lo que conviene ajustar bien
las provisiones para los casi 16 kilómetros
en los que el cereal y las reconfortantes vistas
de la sierra de la Demanda serán los únicos
compañeros de viaje.
El laberinto de caminos y cruces obliga a extremar
la atención sobre las flechas amarillas.
DE SANTO DOMINGO A BELORADO
Al empacho de arte que Santo Domingo de la Calzada
supone para el caminante le sucede la dura digestión
de una etapa fea y con mucho asfalto. Por increíble
que parezca, el primer Itinerario Cultural Europeo
continúa por el arcén de una carretera
nacional, donde los coches y camiones amenazan con
tragarse al peregrino.
No queda más remedio que sujetarse la gorra
y rezar al santo cada vez que una mole de 35 toneladas
lame el costado a cien kilómetros por hora.
Existe un proyecto de andadero entre las dos ciudades,
pero nadie ve el momento de arrancar con las obras.
Excepto un pequeño desvío que pasa
por Grañón, último pueblo de
La Rioja.
El peregrino se despide de la insuperable llanura
riojana, un remanso de paz, dando paso a los grandes
campos de cereal de Burgos.
La etapa continúa ya por tierras burgalesas
Redecilla del Camino, Castildelgado, Viloria de
Rioja, el pueblo natal de Santo Domingo de la Calzada,
a continuación Villamayor del Río
y ya la esperada llegada a Belorado.
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desee más información.
EL CAMINO EN LOGROÑO
El Camino de Santiago, llega a La Rioja, proveniente
de la localidad Navarra de Viana, atravesando un pequeño
puente a 3 km. de Logroño, entre viñedos
y campos de cereal. Continúa unos 150 mts.
por la carretera y enseguida tuerce a la izquierda,
por pista de tierra, pasa junto al monte Cantabria,
que muestra las ruinas de la ciudad romana destruida
por Leovigildo en 574. Avanza la ruta hasta la carretera
de Mendavia, se deja a la derecha el cementerio y
atraviesa el Ebro por el puente de piedra y entra
en la pujante ciudad de Logroño, con una población
de 125.000 habitantes, la cual debe su origen al Camino
de Santiago , que le dio impulso y desarrollo a partir
de los siglos XI y XII. La ciudad no empezó
a cobrar auge hasta que en 1076 Alfonso VI la incorporó
a Castilla. A este rey se debe la restauración
de la ciudad cuando, arrasada por el Cid en 1092,
es repoblada por el conde García Ordoñez
y favorecida su población para implantar un
núcleo fuerte que asegurase su incorporación
a Castilla.
Para facilitar el paso de los peregrinos, el propio
monarca impulsó la construcción del
mayor puente del Camino Jacobeo, en cuyas obras de
reconstrucción participaron, sucesivamente,
Santo Domingo de la Calzada y San Juan de Ortega,
al cual está dedicado. En su arranque norte
había una ermita dedicada a este santo brugalés
que tanto trabajo en La Rioja y el Ayuntamiento logroñés
hasta el siglo XIX nombraba abad de dicha ermita a
un sacerdote de Logroño y por voto acudía
en la fiesta y en el aniversario de una de las riadas
del Ebro a rezar las visperas en el mismo. El viejo
puente medieval, sobre el cual se construyó
el actual Puente de Piedra, tenía una longitud
aproximada de 200 metros, que se salvaba mediante
doce arcos.
Cruzado el río Ebro, el Camino penetra en
la localidad, por la calle Rúa Vieja, que con
su paralela Calle Mayor, conformaban el primitivo
núcleo urbanístico, con la estructura
típica de las ciudades de paso. Al comienzo
de la Rúa Vieja, a mano izquierda, queda el
Hospital, actualmente Provincial, y que antaño
se llamó de "Roque Amador" o de "Rocamor",
de clara vocación jacobea. Más adelante,
el Camino pasa por la parte posterior de Santa María
de Palacio, la iglesia más antigua de la ciudad,
llamada así en recuerdo de la donación
efectuada por Alfonso VII de su palacio a los canónigos
del Santo Sepulcro, sobre los que se fundó
el templo. Posee una sorprendente torre ochavada y
piramidal, del siglo XIII, que destaca armoniosa sobre
los tejados. El edificio, del siglo XIII, conserva
en su interior, entre otras piezas de interés,
el retablo mayor de Arnao de Bruselas, del siglo XVI,
el claustro de los siglos XII-XVIII e imagen de Ntra.
Sra. de la Antigua del siglo XIII. Muy próximos
se encuentran la Iglesia de San Bartolomé de
los siglos XII y XIII, pequeña y armoniosa,
la cual tiene una portada gótica que representa
el martirio del santo, ábside románico,
torre del siglo XI y Santa María la Redonda,
del siglo XVI, concatedral de la diócesis,
con sus dos airosas torres gemelas barrocas, de estructura
ojival, siglo XVIII, aunque el edificio es gótico
,siglo XIV.
Al finalizar la Rúa Vieja comienza la calle
de Barriocepo en la que el caminanate se encuentra
con la fuente de los Peregrinos, decorada con los
típicos elementos jacobeos. En esta misma calle
está ubicada la Iglesia de Santiago el Real,
donde destaca la gran imagen de Santiago Matamoros,
obra de la escuela flamenca del siglo XVII y, presidiendo
el altar mayor, un evocador Santiago peregrino, del
siglo XIV, con todas las características de
la imaginería gótica. Los peregrinos
abandonan Logroño por la puerta del «Revellín»
o de «Carlos V", cuyo arco todavía
se mantiene en pie, para continuar, por las calles
Comandancia, Superunda, Trinidad y Marqués
de Murrieta hasta llegar al Barrio de San Lázaro,
donde se encontraba una antigua leprosería.
El Camino atraviesa la vía férrea y,
a poco más de medio km., junto a la gasolinera,
se desvía de la carretera por la izquierda.
Atraviesa la carretera de circunvalación, bordea
el Pantano de la Grajera y su bello parque, que se
deja a la izquierda, para continuar por la N-120,
dejando atrás la capital riojana hacia Navarrete,
otro importante punto de la Ruta Jacobea.
EL CAMINO EN NAVARRETE
Una vez pasado el Pantano de la Grajera, pulmón
natural de Logroño, se sigue la N-120 y muy
cerca ya de Navarrete, se atraviesa, por un puente,
la autopista A-68. Dejamos a la izquierda, las ruinas
del hospital de San Juan de Acre, fundado en 1185,
para albergue y auxilio de los peregrinos, la portada
de este hospital, de estilo románico, fue rescatada
y utilizada como puerta de acceso al actual cementerio.
Llegados a la localidad de Navarrete, próspera
e industriosa villa, con una población cercana
a los 2.000 habitantes, famosa por sus alfares, su
artesanía y sus famosos vinos. Estructurado
en torno al Camino, conservando gran parte de su aspecto
medieval, con numerosas casas y palacios blasonados
en los que existen elementos decorativos típicamente
jacobeos.
Su castillo fue varias veces arrasado, como consecuencia
de las peleas entre navarros y castellanos. Gallardea
en lo alto, a la mitad de la calle Mayor, la Iglesia
de la Asunción, típico templo de tres
naves, del siglo XVI, destacando el magnífico
retablo barroco de finales del siglo XVII, en la sacristía
se puede contemplar un tríptico flamenco que
atribuyen a Rembrandt, dispone igualmente de unos
vitrales muy llamativos.
El peregrino recorre las dos calles mayores de Navarrete,
la Alta y la Baja, toda vez que la población
se asienta en la ladera del monte Tedeón. A
la salida, a la izquierda, el cementerio muestra una
interesante portada, abocinada, con arquivoltas adornadas
de dientes de sierra y un capitel con la lucha entre
Roldan y Ferragut, siglo XIII, la cual procede el
antiguo hospital de San Juan de Acre, anteriormente
mencionado.
Unos 5 km. más adelante, el Camino sigue el
itinerario de la actual carretera, separándose,
luego, hacia el alto de San Antón. Antes de
coronar la cima, la ruta deja a mano izquierda la
localidad de Ventosa, situada sobre un cerro, en el
que destaca la esbelta torre del templo, dedicado
al obispo francés San Saturnino de Tours. Alcanzada
la cima de San Antón, son pocos los restos
que quedan del primitivo convento, ubicado en un lugar
rodeado de bosques en los que, según la tradición,
los peregrinos eran frecuentemente asaltados y robados
por cuadrillas de bandoleros.
Poco después se atraviesa la carretera y avanzando
por la derecha se llega a un pequeño cerro,
conocido como "Poyo de Roldan", que para
los riojanos evoca una bonita leyenda: "En el
castillo de Nájera, vivía Farragut,
gigante sirio, descendiente de Goliat, y mucho más
fuerte que él. Farragut venció a los
mejores guerreros de Carlomagno. Un día llegó
por allí Roldan, el más valiente de
los caballeros de Carlomagno. Al acercarse a Nájera
tiene noticias del tal gigante Farragut. Roldan sube
al cerro, desde donde divisa al gigante sentado a
la puerta de su castillo. Toma una piedra de dos arrobas
de peso, de forma redondeada, y haciendo girar su
poderoso brazo, suelta el guijarro que se va a estrellar
contra la frente del gigante que cae derribado en
el acto. Muerto el tirano, todos los caballeros son
liberados y el montículo que sirvió
de escenario al combate pasa a llamarse Poyo de Roldan".
El Camino sigue entre viñedos y campos de
cereal, pasando entre las poblaciones de Alesón
y Huércanos, para posteriormente atravesar
el río Yalde a través de un pequeño
puente, llegando a Nájera.
EL CAMINO EN VENTOSA
Si hay algo que distingue a Ventosa por su atractivo
turístico es su ubicación en el Camino
de Santiago, hecho que se ha potenciado recientemente
con la creación de un Albergue de Peregrinos
con capacidad en este año para 22 personas
y que se ampliará próximamente.
Situado en el Camino francés, muchos peregrinos
pasan por Ventosa sin pisar sus calles, por fuera
del pueblo, aunque una derivación permite acceder
al núcleo de la población discurriendo
por un camino con bellas panorámicas, y desde
donde se sigue por Vía Nájera hacia
el Alto de San Antón, donde están los
Hitos del Camino, múltiples agrupaciones de
piedras en forma de columna que simboliza el lastre
que van dejando los peregrinos a su paso.
Mucho se deja sentir esta influencia jacobea en el
devenir de la historia pasada y reciente. Así,
dominando el pueblo desde lo más alto aparece
la Iglesia Parroquial dedicada a S. Saturnino, Obispo
de Toulouse (s.III), que contribuyó a la evangelización
del Camino y que ha dejado numerosas advocaciones
a su paso, entre las que destaca S. Fermín
(derivado de Saint Sernín, = S. Saturnino).
Asimismo, previamente existió un Monasterio
de S. Saturnino en Ventosa en el S.XI. También
ha quedado documentada la existencia de un Hospital
de Peregrinos que dataría del año 1162.
Este Hospital estuvo ubicado en el número 5
de la Calle Mayor, y coincide con unos soportales
donde existe una Cruz hoy restaurada en una de sus
viejas columnas.
Por tanto Ventosa se erige como lugar de paso u hospedaje
de miles de personas que cada año se dirigen
a venerar los restos del Apóstol Santiago por
la ruta compostelana.
EL CAMINO EN NÁJERA
El Camino llega a Nájera, entre naves industriales,
casas y huertas. Deja a la derecha el cuartel de la
Guardia Civil y el convento de Santa Elena, de las
MM. Clarisas, y atraviesa el río Najerilla,
por el puente, construido a finales del siglo pasado,
pero que es sucesor de otro de siete arcos que, en
el siglo XII, levantó o, al menos, reconstruyó
San Juan de Ortega. A la entrada del puente edificó
el mismo santo el Hospital de Santiago. Ya en el casco
antiguo el Camino discurre por la plaza de la Estrella,
la calle de San Miguel, deja a la izquierda la parroquia
de Santa Cruz y bordea el monasterio de Santa María
la Real y sale por la calle Costanilla.
La historia de Nájera arranca de muy antiguo.
Fue ocupada por los árabes que le dieron el
actual nombre - Nájera, ciudad entre rocas-.
La reconquistó el rey de León, Ordoño
II, en 923. Los reyes navarros tenían aquí
su palacio y la declararon capital del Reino, así
como también era sede episcopal. Sancho el
Mayor, de Navarra, hizo pasar por la villa el Camino
Jacobeo, y su hijo, García de Nájera,
dio comienzo a la construcción del monasterio
de Santa María la Real, que lo convirtió
en panteón familiar. La leyenda dice que el
rey persiguió tenazmente, durante una cacería,
a una perdiz que se refugió en una cueva. Al
entrar en ella el monarca se encuentra con una bella
imagen de la Virgen, y, junto a ella, una Jarra o
terraza. El hecho daría lugar a la creación,
asimismo, de la orden de la Jarra y la Terraza, primera
orden de caballería que se conoce en España.
Posteriormente, Alfonso VI incorporaría el
monasterio a la orden de Cluny. Aquí fue proclamado,
en 1217, rey de Castilla Fernando III el Santo, cuyo
hecho recuerda un monumento.
Muchos peregrinos, desde Nájera, se desviaban
a San Millán de la Cogolla y seguían
por Berceo y Cirueña a Santo Domingo de la
Calzada. El Camino convencional sale de Ná|era
por la calle Costanilla y va remontando, por collados,
viñedos, pinares y acequias, dejando a la derecha
la carretera peregrina, N-120, hasta Azofra.
EL CAMINO EN AZOFRA
El Camino continua hacia la localidad de Azofra,
a la cual se llega tras recorrer 6 Km. por un ascendente
camino entre pinares y campos de cereales. El itinerario
parte desde la misma Plaza de Santa María la
Real, por la calle Costanilla. Los vecinos de la localidad
de Azofra, se sienten muy orgullosos del paso del
Camino de Santiago y de ofrecer hospitalidad al peregrino.
Mantienen, de esta forma, una tradición iniciada
en el siglo XII, cuando, en el año 1168, doña
Isabel fundó en Azofra un Hospital de peregrinos,
cuya iglesia estaba dedicada a San Pedro y disponía,
además, de un cementerio para los peregrinos
que fallecían en el Camino. El Hospital de
Azofra pervivió hasta el siglo XIX, aunque
no quede el más mínimo vestigio del
edificio.
La Calle Mayor de Azofra coincide con el Camino que,
como en otros tantos puntos del trayecto, se ensancha
para dar lugar a la plaza del pueblo. Allí
se encuentra el templo de Nuestra Señora de
los Ángeles, obra en piedra de sillería
y sillarejo, datada entre los siglos XVII y XVIII.
Consta de una nave de tres tramos -cubierta con lunetos
sobre arcos de medio punto y ménsulas crucero
y cabecera ochavada de tres paños. Crucero
y cabecera se cubren con crucería estrellada,
y combados curvos, apoyada en arcos apuntados y columnas
adosadas. Orientada al norte, capilla con bóveda
de medio cañón realizada en ladrillo.
Torre al este, edificada en sillería. Ingreso
bajo dintel, en el segundo tramo.
En el altar mayor, retablo de tres cuerpos y ático
en tres calles, de mediados del siglo XVII. En el
primer cuerpo, imágenes de San José,
la Magdalena y San Roque. En el segundo, tallas de
San Pedro y San Pablo, del XVII, flanqueando a Nuestra
Señora de los Ángeles. En el tercero,
Santiago Peregrino ocupando el centro, y a sus lados
San Buenaventura y San Antonio de Padua. En el ático,
Cristo en la Cruz. A ambos lados del crucero pueden
observarse retablillos del siglo XVIII muy similares:
e l de l lado del Evangelio, con imágenes de
Cristo resucitado, la Dolorosa, la Flagelación,
y San Martín de Tours. El del lado de la Epístola,
con imágenes de San Juan Bautista y de la Virgen
del Rosario.
Saliendo del pueblo y en la margen derecha. el Camino
pasa entre el Parque de la Virgen de Valvanera, monumento
a la Patrona de La Rioja y la Fuente de los Romeros.
Desde Azofra existe un desvío de 5 kilómetros
hasta Cañas, la localidad natal de Santo Domingo
de Silos, y sede de la abadía Cisterciense
de Cañas, en el que se conserva el sepulcro
gótico de la beata doña Urraca López
de Haro (1170-1262), considerado uno de los mejores
monumentos funerarios de España.
Tras un trayecto relativamente corto, sin la más
mínima dificultad orográfica, llegamos
al "Alto de la Picota", un pilar de piedra,
que hoy se conoce como Cruz de los Peregrinos, llegamos
a Santo Domingo de la Calzada.
EL CAMINO EN SANTO DOMINGO
El Camino entra a Santo Domingo de la Calzada por
la calle Real, a cuyos lados se fue formando la ciudad,
hasta llegar al río 0ja. La ciudad, se lo debe
todo a la peregrinación o, mejor, a Santo Domingo.
Cuando todavía no existía la localidad,
ni el Camino pasaba por este lugar, ya la peregrinación
estaba consolidada. Un pastor, de nombre Domingo (1019-1109),
nacido en el cercano pueblo de Viloria, rechazado
en los Monasterios de la Cogolla y Valvanera, se propuso
hacer vida de ermitaño, primero en el monte
San Lorenzo, después junto al río 0ja.
A pocos kilómetros pasaba el Camino francés,
siguiendo la vieja calzada romana, y Domingo conoció
y sintió las penalidades de los peregrinos
jacobeos en el paso del río y a lo largo de
la Ruta. Construyó un puente, dicen que de
veinticuatro arcos, levantó un hospital para
refugio de los jacobitas, hizo desviar hacia este
lugar la Calzada y la acondicionó desde Nájera
hasta el pueblo de Redecilla. Alfonso VI conoció
y protegió al Santo, que pudo levantar una
iglesia, haciéndola consagrar en 1106, en la
que fue enterrado. En torno a ella, comenzó
a levantarse el burgo de Santo Domingo. El Santo siguió,
después de su muerte, bendiciendo el burgo
con portentosos milagros y atendiendo a los peregrinos,
tanto que la ciudad merecidamente consiguió
el título de Compostela Riojana.
El románico de la iglesia del Santo Pontonero
mantiene el ábside. El templo actual, de tres
naves, es de estilo gótico (siglos XV-XVI).
El retablo central de alabastro y nogal es obra fundamental
de Damián Forment (siglo XVI). El sepulcro
del Santo, románico con estatua yaciente (siglo
XII], fue ampliado con un monumento de alabastro (siglo
XV) y cubierto con un baldaquino, obra de Felipe Vigarny
(siglo XVI). La torre de la catedral se levantó
en 1762, sobre un cuadrado de nueve metros de lado.
Tiene una altura de 69 mts., de alta, es exenta. El
pueblo la apellida "la Moza de La Rioja".
Esta iglesia recibió el título de colegiata
en 1180 y de catedral en 1232. El lugar más
visitado del templo es "el gallinero", jaula
donde pasan su existencia un gallo y una gallina blancos,
recuerdo del tan divulgado milagro jacobeo de la resurrección
de la gallina -Santo Domingo de lo Calzado, donde
cantó la gallina después de asada.
Una sostenida tradición, titubeante en cuanto
a localización y tiempo, aunque suele situarse
en el siglo XIV, nos transmite el suceso milagroso.
Cuenta la tradición que entre los muchos
peregrinos compostelanos que hacen alto en esta ciudad
para venerar las reliquias de Santo Domingo de la
Calzada, llegó aquí un matrimonio alemán
con su hijo de dieciocho años llamado Hugonell.
La mesonera donde se hospedaron se enamora del muchacho,
que la rechaza.
Furiosa la moza, introduce en el bolso del joven una
copa de plata, y cuando los peregrinos siguieron su
camino, la muchacha denuncia a! joven por ladrón.
El juez lo hace ahorcar, las leyes de entonces (Fuero
de Alfonso X el Sabio) castigaban con pena de muerte
el delito de hurto y una vez fue prendido y juzgado,
el inocente peregrino fue ahorcado.
Al cabo de un mes, cuando sus padres regresan de Santiago
y se acercan al patíbulo para rezar por el
hijo, se encuentran con que éste está
vivo, suspendido de la cuerda, y les suplica que acudan
al juez de la ciudad para que lo suelten y lo dejen
en libertad. El juez se encuentra sentado a la mesa
a punto de trinchar una gallina; al oírles,
suelta una estrepitosa carcajada y añade: ¡Tan
cierto es el cuento que me acabáis de narrar
como que esta gallina está viva! La gallina
se incorporó sobre sus patas y saltó
fuera del plato. El Juez ordenó inmediatamente
que se descolgara al joven y se castigara a la moza.
El Parador Nacional de Turismo, es el antiguo hospital
de peregrinos, levantado por Santo Domingo y modernamente
reconstruido y adaptado. Entre otros recuerdos del
santo permanece el gran fervor de todo el pueblo en
la acogida de los peregrinos.
El Camino parte del pueblo dejando a la derecha la
Ermita del Santo, a la entrada del puente sobre el
0ja, el que construyó Domingo, y se incorpora
a la carretera amiga N-120. Por ella sigue hacia el
pueblo de Grañón. A la izquierda se
encuentra la Cruz de los Valientes, recuerdo de un
"juicio de Dios" para resolver un pleito
entre los pueblos de Santo Domingo y Grañón.
Se abandona la carretera, por la izquierda y se asciende
por los caminos de concentración parcelaria.
EL CAMINO EN GRAÑÓN
Es la última de las localidades riojanas por
donde pasa el Camino de Santiago en La Rioja. En el
siglo IX, el Rey Alfonso III el Magno, levantó
el castillo de Mirabel en el alto del mismo nombre,
al cobijo del cual surgió el poblado que protegía
una muralla. Este lugar sonó bastante en la
crónica de la peregrinación. A finales
del siglo XI, la calzada construida por Santo Domingo
se extiende de Nájera hasta Redecilla del Camino
atravesando la localidad. Están documentados
dos monasterios en el siglo XI, San Miguel y Santo
Tomé. Grañón tuvo también
su hospital de peregrinos, desaparecido en el siglo
pasado.
La parroquia, de impresionante monumentalidad y dedicada
a San Juan Bautista, es un edificio en sillería,
de una nave con tres tramos, cubiertos con bóvedas
de terceletes, crucero, presbiterio y cabecera ochavada
de cinco paños. Se inició su construcción
en el siglo XIV, produciéndose
numerosos añadidos y remodelaciones en épocas
posteriores: así, el coro alto data del XVI,
la sacristía nueva y la torre neoclásica
del XVII-XVIII.
Portada con arco de medio punto a los pies; al lado
norte del crucero, portada de seis arquivoltas apuntadas
baquetonadas. En el interior, coro alto, al que se
asciende por una escalera con balaustrada y decoración
flamígera, con sillería. Pila bautismal
gallonada.
El retablo mayor, renacentista, con banco y tres
cuerpos sobre zócalo de piedra en nueve calles,
presenta pilastras, balaustres, zócalos y entablamientos
decorados con grutescos e imaginería. Intervinieron
en su construcción, realizada entre 1545 y
1556, el arquitecto Natuera Borgoñón
y los escultores Bemal Forment y Juan de Beaugrant.
En 1556, policromaba el conjunto Francisco de Lubiano.
En el lado del Evangelio, retablo menor romanista
de banco, cuerpo y ático en tres calles, dedicado
a la Trinidad. En el brazo del crucero, retablo rococó
de banco y cuerpo, de la segunda mitad del siglo XVIII,
con imagen de tamaño natural de un Cristo Yaciente
gótico, articulado.
En el lado de la Epístola, podrá observar
el visitante numerosos retablos: uno clasicista -rehecho
en estilo rococó- de banco, cuerpo y ático;
otro rococó, realizado con cuerpo y ático
en tres calles en la segunda mitad del siglo XVffl;
un tercero manierista y romanista construido en templete
de banco, cuerpo y ático en tres calles.
A las afueras del pueblo, a dos kilómetros
en dirección sur, junto a la carretera a Morales,
se puede visitar la ermita, dedicada a Ntra. Sra.
de Carrasquedo, patrona de Grañón. Un
edificio de sillería y mampostería de
dimensiones considerables. Nave de cuatro tramos,
crucero y cabecera rectangular. De estilo barroco,
fue construida a finales del siglo XVII e inicios
del XVIII. Cubre la nave con lunetos, el crucero con
cúpula con linterna y la capilla mayor con
bóveda de medio cañón. A los
pies, coro alto. En su portada, arco de medio punto
entre pilastras y entablamiento, con cuerpo superior
similar en el que se abre una hornacina. Comisa de
madera tallada, En el interior, retablo mayor barroco,
de banco, cuerpo y ático en homo, de tres calles,
obra de Diego de Ichaso.
El Camino atraviesa el casco urbano por la calle
Mayor y desciende, colina abajo, mostrando un impresionante
paisaje, para atravesar los cercanos limites provinciales
y autonómicos que separan La Rioja y Castilla.