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La integración en Castilla no supone, sin
embargo, la pérdida de prestigio y peso político
de Nájera. La ciudad jugará un papel
importante en la vida política y económica
castellana y será escenario de notables acontecimientos.
El I de mayo de 1218, doña Berenguela, apoyada
por Lope Díaz de Haro, cede la corona de Castilla
a su hijo Fernando III, el Santo. La coronación
tiene lugar en Nájera, en el punto del paseo
señalado por el correspondiente monumento conmemorativo,
donde anualmente la ciudad festeja el hecho.
Nájera se vio envuelta en la lucha fraticida
entre Pedro I, el Cruel, y Enrique de Trastámara.
Uno de los enfrentamientos armados más sangrientos
fue la Batalla de Nájera. El 3 de abril de
1367, Pedro I, apoyado por las tropas inglesas mandadas
por el Príncipe Negro, derrota contundentemente
a Enrique II. La ciudad sufre una dura represión
que acentuará la fama de crueldad de Pedro
I.
En 1465 Enrique IV hace donación de la ciudad
de Nájera, de su castillo y fortaleza, a Pedro
Manrique de Lara, conde de Treviño, desde entonces
Duque de Nájera.
Los Manrique de Lara serán firmes partidarios
de Isabel I y posteriormente de su nieto Carlos. Así
lo demuestran durante la Guerra de las Comunidades.
En 1520 Nájera se suma al levantamiento comunero
contra la política imperial de Carlos V. Los
rebeldes toman el castillo de Malpica, asaltan el
Alcázar y desde él bombardean la ciudad.
El levantamiento es sofocado por las tropas de Antonio
Manrique de Lara, segundo Duque de Nájera,
a cuyo servicio se encontraba Iñigo de Recalde,
más tarde conocido como Ignacio de Loyola.
Nájera recibió en tres ocasiones la
visita del emperador Carlos V, 1520,1523 y 1542, y
dos de su hijo Felipe II, 1542 y 1592. Desde finales del siglo XVI la ciudad deja de ser
un lugar de interés militar, aunque no por
ellos se reduce su peso económico y cultural.
Así, en el S. XVII el poeta Esteban Manuel
Villegas imprime en Nájera sus Eróticas
o Amatorias, y un siglo más tarde Jovellanos
reflejará en sus Diarios la importancia histórica
de la ciudad y de su Patrimonio. Patrimonio que será
seriamente dañado por las tropas francesas
durante la Guerra de Independencia, especialmente
en Santa María la Real. |