| Los estudios arqueológicos señalan
una densa ocupación prehistórica de
los cerros que bordean la ciudad actual y de los situados
en su término municipal, al menos desde la
Edad del Bronce. Durante la Edad del Hierro se aprecia
un continuado proceso de concentración de la
población que desembocará en la aparición
de poblados más complejos compuestos por viviendas
rectangulares parcialmente excavadas en la roca, construidas
con entramados de madera y adobes (Cerro Molino).
Estos poblados celtibéricos que encuentran,
y a veces destruyen, los conquistadores romanos se
corresponden a los pobladores berones que citan las
fuentes clásicas.
Durante el periodo romano, la Nájera actual
forma parte de Tritium (Tricio), localidad situada
a dos kilómetros. Tritium fue desde mediados
del s.I y hasta el s. VI el principal centro alfarero
peninsular. Sus cerámicas se distribuyeron
profusamente por toda Hispania y las provincias del
Mediterráneo occidental. Los alfares y las
villas romanas se extendían por todo su entrono
y se encuentran, incluso, dentro del actual casco
urbano najerino.
Bajo dominio musulmán se levanta un castillo
refugio en la cumbre del cerro que domina Nájera,
plaza que será fundamental en el control de
La Rioja Alta y de la frontera cristiana. |